Adiós SIMO

Ifema confirmó ayer la cancelación de SIMO 2008.

Según declaraciones de su director general Santiago Quiroga a EFE, ha sido por causas económicas debido a que la ausencia de las grandes empresas ponía en peligro la rentabilidad de este certamen.

El director no se pronunció acerca de los motivos que llevan a las grandes empresas a no acudir al SIMO, pero pienso que básicamente son dos:

  1. En momentos de crisis es una frivolidad innecesaria realizar todo el montaje que supone la asistencia a SIMO (comparado con el resultado que se obtiene)
  2. El modelo ferial en la era digital empieza a estar obsoleto, sobre todo cuando hablamos de una feria dedicada a la tecnología e Internet.

Los últimos años ya daba bastante pena ir a SIMO y ver cómo cada vez menos empresas acudía a ésta feria como expositores, y por otro lado, ver cómo las grandes corporaciones dominaban completamente los espacios, fomentando que las pequeñas empresas dejasen de asistir. El público, ante la poca variedad de expositores y las pocas innovaciones, también decidió no dejarse ver por el Campo de las Naciones.

En realidad, se trata de un proceso de retroalimentación negativa causado por un enfoque puramente financiero del certamen. Desde la dirección de SIMO han obviado hasta el último momento (sólo faltaba 1 mes para la celebración de SIMO 2008) que sin expositores, no hay público y sin público, aún hay menos expositores… aunque HP o Microsoft llenen el espacio que se va vaciando.

Mi experiencia como expositora se remonta al SIMO 2000, duró 4 años y fue con SoloStocks.com. Lo cierto es que si bien desplazarnos a Madrid, montar el estand y dejar un equipo en Madrid durante una semana resultaba bastante caro, lo peor no era esto, sino que además debías dejarte tomar el pelo con el coste abusivo que tenían todos los servicios contratados en la feria. Recuerdo una ADSL por la que nos cobraban más de 100 euros por una semana de uso, y también recuerdo haber contratado un espacio y luego llegar allí y descubrir que por falta de expositores habían cerrado mi zona y me habían ubicado en otro lado, sin mi consentimiento previo y siendo esa ubicación peor que la anterior. Todo un ejemplo de mala gestión ferial.

Mientras Internet empezaba a despegar, tuvo sentido estar “de cuerpo presente” en este certamen, para darnos a conocer y también para que los usuarios de la página web viesen que detrás de una puntocom había gente. Así que la inversión valía la pena. Pero una vez alcanzada cierta popularidad online, dejó de estar justificado asistir a SIMO como expositor, y nos desplazamos a Madrid sólo para ver qué tal iba todo. Éstos 2 últimos años, ni eso mereció mi esfuerzo.

Así que: adiós SIMO, quizás algún día sepan reinventarte de nuevo.

Información complementaria acerca del cierre de SIMO:

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