Impartiendo clases en Zimbabwe

Durante el mes de marzo he tenido el placer de empezar a colaborar como “facilitadora” de los programas de formación de la OMT (Organización Mundial del Turismo), el organismo de las Naciones Unidas que gestiona el desarrollo de los pueblos a través del Turismo.

Mi primera misión se ha llevado a cabo en Zimbabwe y ha sido una experiencia inolvidable y muy enriquecedora a nivel humano.

Sobre Zimbabwe

Zimbabwe es un país complicado.

Geográficamente, está situado en el cuerno de África al norte de Sudáfrica y Botswana, al este de Zambia y Namibia y al oeste de Mozambique. No tiene acceso al mar, pero dentro de sus fronteras alberga una de las Maravillas de la Humanidad: las Cataratas Victoria.

A nivel político, hasta 1980 no terminó la guerra civil que se había iniciado al proclamar su independencia del Reino Unido en 1965. A partir de ese momento, empezó lo que ellos llaman “the relocation” (la recolocación), que consistió en expropiar la mitad de las tierras de la minoría blanca para repartirlas entre los más pobres de la mayoría negra. Los que se opusieron a ello, murieron. También expropiaron empresas internacionales, grupos hoteleros, etc … todo esto hasta el año 2002. Momento en que fueron expulsados de la Commonwealth y se inició un boicot internacional para penalizar los hechos y la brutalidad con la que se llevaron a cabo. La reputación de Zimbabwe cayó por los suelos y quedaron aislados.

Es imposible juzgar lo que se hizo… cuando estás allí y te pones en su situación, yo pienso que seguramente también cogería un AK47 y empezaría a nacionalizar bienes ajenos. Pero también sé ponerme en la piel de los blancos a los que les quitaron la mitad de sus propiedades (visitamos y nos entrevistamos con algunos de ellos) y que sobreviven como pueden. Por eso digo que es complicado… no me siento capacitada para tomar partido.

Como país, tocaron fondo en 2010 cuando batieron todos los records de pobreza pasando a ser el país con el Índice de Desarrollo Humano más bajo del mundo. La causa principal fue la falta de productividad en los terrenos agrícolas expropiados, una epidemia de cólera y la corrupción, sumado al boicot internacional que terminó con el poco turismo que tenían y con las inversiones extrajeras (que ya habían liquidado ellos mismos cuando hicieron las expropiaciones).

En ese momento, decidieron firmar algunos tratados, respetar algunos derechos humanos, redactar una constitución y empezar a poner remedio al problema. Entre las resoluciones se encuentra el abandono de su divisa (que sufría una inflación insostenible) y adoptaron el Dólar norteamericano y el Rand sudafricano como moneda propia de Zimbabwe.

Aquí es cuando empieza el programa de las Naciones Unidas para ayudarlos. Zimbabwe solicitó ayuda para poder recuperar el turismo y poder aprovechar las Cataratas Victoria para promocionarse internacionalmente. Entre otros programas, desde la OMT se creó nuestro curso de Marketing Digital Turístico.

Sobre el curso de Marketing Digital Turístico

El curso ha tenido una duración de una semana a razón de 7 horas diarias durante 5 días. Los alumnos han sido 60 funcionarios del Ministerio de Turismo así como miembros de otras autoridades turísticas del país. También se había invitado a representantes de países vecinos, pero sólo asistieron miembros de Seychelles y de las Islas Mauricio.

La metodología de la OMT es muy práctica y consiste en utilizar casos reales para que los participantes realicen sus trabajos y luego sean capaces de aplicar lo aprendido a sus propios departamentos.  Para ello, se me requirió que estuviera en Zimbabwe unos días antes para poder visitar los sitios turísticos que serían posibles candidatos a ser los conejillos de Indias de los participantes.

Las visitas las realizamos el coordinador del curso Mouad Achhab (de Marruecos) y yo misma, los primeros días, y luego se nos unió Karin Elgin (de Holanda), la facilitadora del curso con la que yo compartiría las clases.

Fue interesantísimo visitar los recursos turísticos que hay alrededor de Harare (la capital de Zimbabwe). Visitamos varias reservas de animales (Zimbabwe es famoso por albergar los “big five” es decir: leones, rinocerontes, elefantes, búfalos y leopardos), visitamos pinturas rupestres en varias localizaciones, unas bodegas que producen un incipiente vino de Zimbabwe, un santuario de animales huérfanos, y otros recursos. En muchos de estos sitios, ofrecían además servicios de alojamiento en cabañas más o menos lujosas, según fuese su público objetivo. Lo que todos tenían en común es que no había clientes y que estaban convencidos de que era imposible tener una situación peor que la actual. Yo les doy la razón.

Al final elegimos 4 sitios y esos fueron sobre los que trabajamos en clase. Cada grupo de participantes visitó uno de los sitios y se entrevistó con sus administradores.

Los participantes cada día recibían una parte de teoría sobre estrategia de marketing y sobre marketing digital y aprendían a confeccionar una parte del plan de marketing del recurso turístico que tenían asignado. Para el viernes, los 4 grupos tenían los planes de marketing digital de los 4 sitios y empezamos las presentaciones como si se tratase de un tribunal en la Universidad. Los administradores de los sitios seleccionados fueron invitados a asistir a las presentaciones… y así lo hicieron algunos de ellos. El Ministro de Turismo también asistió a una presentación y clausuró el curso.

Los resultados fueron muy buenos ya que los cuatro trabajos eran de alta calidad (no hay que olvidar que todos los asistentes eran profesionales relacionados con el mundo del turismo). Los alumnos quedaron muy contentos con la metodología y con todo lo que habían aprendido. Los propietarios de los recursos turísticos, también.

Por mi parte, la satisfacción es plena y estoy adaptando esta metodología y los marcos de trabajo que utilizamos para explicar la teoría y la práctica, a mis clases de aquí. Así que yo también siento que he aprendido mucho. No solo sobre Zimbabwe y sobre la idiosincrasia de un país al que todo el mundo hace boicot, sino también sobre cómo conseguir en 5 días, dar poder real a la gente para poder cambiar una situación.

Estoy ansiosa por poder participar en otra misión… y también para volver a Zimbabwe, pero esta vez con mi familia.

Junto a estas líneas he incluido una pequeña galería de imágenes tomadas durante el curso.

Espero que las disfrutes.

 

6 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *