Descubre como funciona Google Scholar, el nuevo buscador de Google

A finales de la semana pasada Google puso online la versión beta de Google Scholar, su nuevo buscador para localizar información técnica entre todos los artículos, estudios, tesis, white papers, case studies, informes técnicos, investigaciones, documentación de centros de investigación y universidades, libros, etc… publicados.

No ha pasado ni un mes desde que Google lanzo su herramienta Google Desktop Search que ya nos ha vuelto a sorprender gratamente lanzando Google Scholar.

La imagen inicial es muy similar a la del buscador Web de Google, sin embargo, a la que hemos introducido un tema de búsqueda y le damos al botón de “search”, nos aparece una ventana de resultados ordenados con información nada comercial y sin anuncios. Los criterios de ordenación tienen en cuenta el contenido de los documentos, el autor, la publicación en la que aparece dicho documento y, de manera similar a como lo hace para la versión Web con los links-in, la cantidad de citas a dicho artículo en otros documentos. Por último, llama la atención que los enlaces mostrados no son únicos, ya que un mismo artículo puede ser publicado en diferentes medios. Presenta incluso enlaces a documentos referenciados por los estudios (incluso pueden no existir en la Web), concepto similar a los links-out de la versión Web.

Para limitar las búsquedas por autor, nos permite incluir en la caja buscadora el filtro “autor:”, que podemos escribir solo o junto con el tema o concepto que estamos buscando para limitar el número de resultados a obtener.

Pasando a la práctica, me he dedicado a hacer unas cuantas búsquedas en las dos versiones de Google para ver las diferencias reales. La primera búsqueda que he realizado es “eye tracking technology”. La versión Web me ha devuelto 1.040.000 referencias y cuatro anuncios. De los 10 primeros resultados obtenidos, 4 son empresas que comercializan soluciones relacionadas con dicha tecnología. Los 6 restantes son estudios o información técnica relacionada. Por contra, los 13.600 resultados mostrados por Google Scholar son 100% técnicos, no apareciendo referencias comerciales o anuncios… así que perfecto!

He tomado un segundo ejemplo, “web metrics”. Los resultados obtenidos han sido curiosamente muy similares. De los siete anuncios y 2.050.000 resultados obtenidos para la versión Web, un 40% han sido resultados técnicos y un 60% resultados comerciales. Para la versión Google Scholar, han sido 28.000 los resultados obtenidos, todos ellos técnicos nuevamente.

Por último, mencionar a los autores cuyos documentos técnicos no han sido todavía indexados que deben solicitar a su universidad, escuela o editorial que contacte con Google Scholar para que incluya dicho contenido. Google Scholar no permite de momento la publicación directa por parte del autor de informes y documentos. Hay más información disponible en las preguntas frecuentes.

Definitivamente, una herramienta que dará mucho que hablar en la comunidad investigadora a partir de ahora.

Especialista en estrategia en Marketing Digital. Impartiendo conferencias, formación y consultoría desde hace más de 20 años.

Inventan un robot que caza moscas para obtener energía y ser autosuficiente

Aunque parece una broma, no lo es. La revista The New Scientist ha publicado, en su edición de hoy, esta gran invención. Un robot que utiliza el azúcar que contiene el exoesqueleto de las moscas y permite que (mientras haya moscas a la vista) el robot no necesite otra fuente de energía.

Si leemos bien el artículo vemos que la cosa no es tan sencilla como parece a simple vista. De entrada, la energía que el robot obtiene a base de romper cadenas de polisacáridos del exoesqueleto de las moscas es muy baja y sólo permite que el robot se mueva 2 centímetros cada 12 minutos.

Por otro lado, está el problema de hacer que las moscas se acerquen… pero eso lo han resuelto bien. El robot utiliza un aroma, sintetizado a partir de heces humanas, que atrae a las moscas hacia una especie de embudo que las succiona hasta el tubo digestivo. Jajajajaja… no se puede negar que está bien pensado.

Anécdotas robóticas aparte, las investigaciones que han llevado a la invención de este robot nos abren un sinfín de posibilidades:

  • La energía de los polisacáridos puede utilizarse como complemento a la energía solar para fabricar cualquier tipo de “cosa” que necesite ser autónoma energéticamente hablando. (¿Qué tal un robot que cuando no haga sol, coma patatas, remolacha,… o soja transgénica?).
  • La producción de energía eléctrica para hogares puede intentar hacerse a partir de las heces y de la basura orgánica, en el propio hogar de los usuarios: lo cual reduciría la cantidad de desperdicios que las ciudades necesitan recoger, procesar y eliminar. Los polisacáridos más abundantes en la naturaleza son el almidón y la celulosa… nuestras basuras están llenas de ellos. Con 50 gr. de azúcar puede mantenerse encendida una bombilla de 40w durante 8 horas.
  • El uso de baterías de azúcar, para reemplazar baterías de teléfonos móviles y otros aparatos que necesitan ser recargados enchufándolos a la red eléctrica.
  • ¿Qué tal un filtro que potabilice agua de desechos y genere electricidad? Ideal para una nave espacial o para una estación orbital. En general, ideal para cualquier ecosistema cerrado.

Enlaces interesantes para profundizar en el tema:

Artículo de The New Scientist donde se explica la invención del robot, y donde explican con detalle cómo se transforma la energía de un azúcar en una corriente de electrones capaces de producir la energía que necesita el robot.
The New Scientist (http://www.newscientist.com/article.ns?id=dn6366)

Página web donde explican cómo se transforma la energía del azúcar (o de cualquier polisacárido) en energía eléctrica:
Geobacter (http://www.geobacter.org/)

Artículo acerca de bombillas que funcionan con terrones de azúcar:
Baterías de Azúcar (http://www.newscientist.com/article.ns?id=dn2899)

Especialista en estrategia en Marketing Digital. Impartiendo conferencias, formación y consultoría desde hace más de 20 años.