Artículos relacionados con Ciencia y Tecnología

Inventan un robot que caza moscas para obtener energía y ser autosuficiente

Aunque parece una broma, no lo es. La revista The New Scientist ha publicado, en su edición de hoy, esta gran invención. Un robot que utiliza el azúcar que contiene el exoesqueleto de las moscas y permite que (mientras haya moscas a la vista) el robot no necesite otra fuente de energía.

Si leemos bien el artículo vemos que la cosa no es tan sencilla como parece a simple vista. De entrada, la energía que el robot obtiene a base de romper cadenas de polisacáridos del exoesqueleto de las moscas es muy baja y sólo permite que el robot se mueva 2 centímetros cada 12 minutos.

Por otro lado, está el problema de hacer que las moscas se acerquen… pero eso lo han resuelto bien. El robot utiliza un aroma, sintetizado a partir de heces humanas, que atrae a las moscas hacia una especie de embudo que las succiona hasta el tubo digestivo. Jajajajaja… no se puede negar que está bien pensado.

Anécdotas robóticas aparte, las investigaciones que han llevado a la invención de este robot nos abren un sinfín de posibilidades:

  • La energía de los polisacáridos puede utilizarse como complemento a la energía solar para fabricar cualquier tipo de “cosa” que necesite ser autónoma energéticamente hablando. (¿Qué tal un robot que cuando no haga sol, coma patatas, remolacha,… o soja transgénica?).
  • La producción de energía eléctrica para hogares puede intentar hacerse a partir de las heces y de la basura orgánica, en el propio hogar de los usuarios: lo cual reduciría la cantidad de desperdicios que las ciudades necesitan recoger, procesar y eliminar. Los polisacáridos más abundantes en la naturaleza son el almidón y la celulosa… nuestras basuras están llenas de ellos. Con 50 gr. de azúcar puede mantenerse encendida una bombilla de 40w durante 8 horas.
  • El uso de baterías de azúcar, para reemplazar baterías de teléfonos móviles y otros aparatos que necesitan ser recargados enchufándolos a la red eléctrica.
  • ¿Qué tal un filtro que potabilice agua de desechos y genere electricidad? Ideal para una nave espacial o para una estación orbital. En general, ideal para cualquier ecosistema cerrado.

Enlaces interesantes para profundizar en el tema:

Artículo de The New Scientist donde se explica la invención del robot, y donde explican con detalle cómo se transforma la energía de un azúcar en una corriente de electrones capaces de producir la energía que necesita el robot.
The New Scientist (http://www.newscientist.com/article.ns?id=dn6366)

Página web donde explican cómo se transforma la energía del azúcar (o de cualquier polisacárido) en energía eléctrica:
Geobacter (http://www.geobacter.org/)

Artículo acerca de bombillas que funcionan con terrones de azúcar:
Baterías de Azúcar (http://www.newscientist.com/article.ns?id=dn2899)

Primeras imágenes de las maquetas del futuro ascensor espacial

Tomar un ascensor hacia el espacio puede sonar a ciencia ficción, pero en Seattle se está construyendo el primer prototipo de ascensor espacial.

Lo cierto es que aunque la imagen que muchos tenemos en la cabeza, es parecida a un ascensor más o menos común, la realidad sobre la que trabajan los científicos es un poco diferente. Para empezar, no se trabaja con un cable sino con una cinta ancha, fabricada con nanotubos de carbono… más bien, algo parecido a un monorraíl o una cremallera.

…Y en esto es en lo que están trabajando en Seatlle.

La empresa LiftPort Group cuenta con una beca de 570.000 dólares de la NASA para construirlo además de fondos de inversores privados y de un plan de empresa que se basa en generar ingresos desde el primer año de investigaciones.

Cómo es un ascensor espacial

El concepto es simple. El ascensor es básicamente un cable, atado a un extremo a una plataforma, que puede estar en el mar flotando o en tierra.

En el otro extremo hay un satélite, en órbita de 35.000 Km flotando sobre la Tierra.

Las mercancías, tales como partes de una estación espacial, o humanos que viajan por placer, son catapultados por el cable y puestos en órbita, en una fracción del coste actual, ya que coordinando las subidas y las bajadas de material, la fuerza de la gravedad es quien hace la mayor parte del trabajo.

Cómo se está construyendo: un nuevo modelo empresarial

La empresa LiftPort está divida en varias pequeñas empresas, que cada una por su lado, atacan una faceta distinta del enorme trabajo de ingeniería que supone la construcción de un ascensor. Así, existe una empresa que se dedica a encontrar la mejor manera de construir la cinta de nanotubos y a investigar la esencia de la cinta, otra que trabaja en la propulsión de la caja del ascensor y en la caja misma… también cuentan con una empresa que se dedica a promocionar el ascensor y con otra que gestiona los fondos.

El trabajo de cada una de estas empresas llevará a la invención y comercialización de muchos otros artefactos que serán útiles para otras industrias. Por ejemplo, parece que a raíz de las investigaciones han dado con una nueva forma de proceder a la vigilancia aérea, y también a un nuevo tipo de antenas que flotan en globos y que permitirían grandes redes wireless.

Así que está claro que el modelo de negocio de LiftPort se basa en ir obteniendo financiación a partir de la comercialización de todo lo que se invente por el camino. Porque recordemos que LiftPort no es una empresa de científicos (aunque los haya…) sino una empresa de ingeniería… y un ingeniero, un científico y un comercial… forman un trío que en manos de un financiero genera buenas expectativas, cuanto menos.

Las imágenes de la primera maqueta

Las imágenes que ilustran este artículo son de un robot llamado “Squeak”, que es capaz de subir por una cinta de plástico. Parece que este robot, a otra escala, es bastante parecido al futuro ascensor espacial, y según ha declarado Michel Lane, Presidente de Lift Port Group, el equipo que trabaja en la propulsión de la caja del ascensor, lo hace a partir del Squeak.

Una de las novedades de este robot es que funciona propulsado por un rayo láser enviado desde la base en la Tierra y que choca contra una plataforma dispuesta en un lateral del robot, haciéndolo avanzar.

Las claves del ascensor espacial

…Pero volvamos al ascensor: los tres pilares técnicos para la fabricación del ascensor, y en lo que se trabaja en LiftPort son:

  1. Un transporte robótico que resista tanto la presión a nivel del mar, como el trabajar a más de 50.000 km de la Tierra. Las preguntas: ¿ruedas? ¿raíles? ¿cables?
  2. Hallar un material super-resistente que no colapse sobre su propio peso cuando tenga 100.000 km de longitud.
  3. Hallar una fuente de energía para el robot. ¿Energía Solar? ¿Baterías?

Si se construye un ascensor que resuelva estos tres pilares técnicos, también podrá fabricarse una variante del ascensor que dejaría fuera de combate las lanzaderas de la NASA… ya que con alguna modificación, el robot y la cinta podrían lanzar el material y propulsarlo hasta la órbita de Marte o de cualquier otro planeta. Una vez en esa órbita, otro ascensor espacial podría bajarlos hasta la superficie. Y viceversa… desde Marte se podrían enviar materiales a la Tierra (…esto ya empieza a sonar a Kim Stanley Robinson en “Marte Rojo” Ed. Minotauro).

Las universidades, volcadas también en el proyecto

Michael Lane ha estado dando conferencias y seminarios por diferentes universidades del área de Seattle, para conseguir que un gran número de estudiantes verse sus tesis de doctorado en tecnologías relacionadas con el ascensor.

Y como era de esperar… ya ha aparecido un magnate norteamericano que ha creado el “Elevator: 2010” que premiará innovaciones en el desarrollo de robots tipo Squeak, así como cintas de materiales súper resistentes y sistemas de propulsión que sean viables para el ascensor.

Lo cierto es que el ascensor es un proyecto muy atractivo que lleva la fama y el dinero asociados. Sin duda, la empresa que ponga en funcionamiento el primer ascensor espacial, tendrá una fuerte ventaja sobre sus posibles competidoras. Se espera que en los 20 próximos años, haya hasta 10 ascensores espaciales. Las malas noticias son: que no se espera que haya ningún ascensor terminado durante los 5 próximos años, más bien se espera que esté construido entre 8 y 10 años a partir de ahora…
… “La Paciencia es la madre de la Ciencia.”

La primera cita del “Elevator: 2010” será en junio 2005 y el premio, 50.000 dólares… así que si eres ingeniero y te gustan los cacharritos que pueden ayudar a crear al primer ascensor espacial…ya sabes…

Enlaces interesantes para quien desee ampliar información:

  • Si quieres participar en el “Elevator: 2010”, ésta es tu web:
    Elevator: 2010
  • Si deseas conocer más a fondo cómo funciona el Ascensor aquí está la página web de la empresa que está construyendo el ascensor:
    LiftPort Group

El SpaceShipOne de MAV y Virgin Galactic gana los 10 millones de dólares del X-Price

Como indicaban todos los pronósticos, el x-Price fue para el SpaceShipOne, la nave creada por el equipo de Paul Allen (Microsoft) y Burt Rutan (pionero aeroespacial), con el auspicio de Richard Branson y su recién fundada empresa Virgin Galactic.

El 4 de octubre, Brian Binnie, a los mandos del SpaceShipOne, subió por segunda vez en menos de 5 días a 112 kilómetros de altura, estableciendo el récord en altitud jamás alcanzada por una nave privada.

El jurado del x-Price declaraba ganador, y ofrecía un premio de 10 millones de dólares, a la primera nave que consiguiese por 2 veces consecutivas, en menos de quince días, situarse a 100 Km. de altura, en una nave tripulada que pudiese llevar el peso de 3 personas y que fuese capaz de aterrizar de nuevo en el Aeropuerto de Mojave.

El SpaceShipOne es propiedad de la empresa Mojave Aerospace Ventures, de la cual Paul Allen, cofundador de Microsoft y el pionero espacial Burt Rutan, son socios fundadores. Ambos han sido también los diseñadores y creadores de esta nave espacial, que ha costado más de 20 millones de dólares.

Hace ya unos días, justo antes de que el SpaceShipOne hiciera su primer vuelo en el x-Price, Richard Branson anunciaba en rueda de prensa que Virign Galactic, una de sus más recientes creaciones empresariales, contaba con comercializar vuelos espaciales con el SpaceShipOne, a partir de 2007. “Esperamos convertir en “astronautas” 3.000 personas, en los próximos cinco años y hacer realidad su sueño de admirar la majestuosa belleza de nuestro planeta y las estrellas en todo su esplendor, así como disfrutar de la increíble sensación de la ingravidez“, explicó un eufórico Richard Branson en una rueda de prensa.

El precio del billete, que incluye un curso formativo de tres días de duración, alcanzará en un primer momento las 115.000 libras (unos 169.000 euros). La nave que espera contratar Vigin Galactic es un nuevo SpaceShipOne (que se llamará SpaceShipTwo :) ), que tendrá capacidad para 5 personas y un piloto, y que empezará a construirse a finales de este mismo año.

El turismo espacial parece que va en serio

Aparte del hecho que varios magnates se están ahora dedicando a construir naves espaciales (ya comentábamos en un artículo anterior, que hay rumores fundados que apunta a que Jeff  Bezos [Amazon] ha fundado la Blue Origin, empresa que se dedicará al turismo espacial), sin duda, el éxito del SpaceShipOne abre la era del turismo espacial.

Y aunque el x-Price ya tenga ganador, obviamente, el resto de los equipos participantes (24 equipos), van a luchar para ser ellos quienes consigan convertirse en “el primer vuelo de turismo espacial”. Esta lucha es la que realmente llevará a dar comienzo a la nueva era. El equipo canadiense de Da Vinci Group, ya ha vaticinado que serán ellos quienes consigan este hito.

El sector privado toma la iniciativa

Si algo ha demostrado el x-Price es que el desarrollo aeroespacial ha pasado por el mismo punto de inflexión que pasó la aeronáutica después de la segunda guerra mundial: el sector privado toma las riendas de las investigaciones y los desarrollos y busca rentabilizarlos ofreciendo sus servicios al público en general.

Pero no todo es entusiasmo y buenas esperanzas… los primeros críticos ya han aparecido y hacen hincapié en la peligrosidad de estos vuelos y en el hecho de que “las empresas privadas, normalmente, están dispuestas a tomar riesgos que las empresas estatales no tomarían“… NASA dixit (desde los desastres del Challenger y del Columbia, va con pies de plomo en todas las misiones y cualquier nuevo error donde perezca un humano, implicará la reducción de su presupuesto y el cuestionamiento de todos sus proyectos).

Otro tema es la rentabilidad de estos vuelos… ¿Cuánta gente estará dispuesta a pagar los precios de los billetes que le llevarán a ver la Tierra desde el espacio?… Imagino que siempre habrá un “Denis Tito” (el personaje que pagó varios millones para viajar hasta la Estación Orbital Internacional, hace 3 años) dispuesto a pagar lo que sea para ver nuestra joya azul desde el espacio… pero de ahí a rentabilizar las inversiones a corto/medio plazo… ya veremos.

Un nuevo premio

De momento, y para animar a seguir con la carrera espacial privada, la Nacional Space Society ha anunciado un premio de 50 millones de dólares, ofrecido por el millonario Robert Biguelow, para la primera nave privada que consiga ponerse en órbita.

Veremos quién será el ganador…

Información complementaria sobre el x-Price:

Página oficial de X-Price:
X-Price

Nota de prensa donde Richard Branson anunciaba que comercializaría vuelos apartir de 2007:
Virgin Galactic

Video y fotografías de los participantes en x-Price
Imagenes x-Price

Ansari X-Price: Concurso de sondas espaciales – Premio a quien consiga situar una nave a 100 Km

Mañana se celebra el Ansari X-Price en el desierto de Mojave, California. Este año el premio por conseguir situar una nave a 100 Km. de altura, es de 10 millones de dólares. El gran favorito es el equipo de Paul Allen (Microsoft) y Burt Rutan (pionero aeroespacial) con el SpaceShipOne.

SpaceShipOne de Virgin Galactic (que es una de las naves del equipo de Paul Allen y Burt Rutan), hace que cada vez estemos más cerca de los vuelos espaciales privados.

Pero volvamos al X-Price:

El X-Price consiste en conseguir 2 vuelos a 100 Km. del suelo, en un intervalo máximo de dos semanas.

Allen y Rutan están seguros de conseguirlo, pero hay 24 equipos más que competirán contra ellos.

Entre éstos, se encuentra el equipo formado por Eric Meier y Phil Storm, de la empresa Space Transport Corp Inc, ambos reputados científicos y con experiencia en la fabricación de sondas espaciales ya que ambos trabajaron para Aerojet Corp (Redmond [población vecina de Seattle]).

[Nota mental 1: Paul Allen = Seattle, Aero Jet Corp = Seattle… Parece que el área de Seattle está en plena ebullición aeroespacial. ¿Será por las varias generaciones de habitantes de la zona han trabajado en Boeing y en las empresas subsidiarias que se han creado a su alrededor?].

En el área de Seattle, también encontramos a otra empresa interesante: la Liftport Inc (Bremerton). Nada más y nada menos que dedicada a construir un ascensor espacial, que reducirá drásticamente el coste de situar material en órbita. Concretamente, según declaraciones de su Presidente y fundador Micheal Laine, el coste se reduciría de 20.000 dólares por libra de peso, a 400 dólares. El primer prototipo ya está en construcción.

(Artículo donde explicábamos hace unos meses, el funcionamiento de un ascensor espacial: ascensor espacial)

A pesar de que parece claro que ganará el SpaceShipOne, la mayor parte de los participantes, lo que realmente esperan, es encontrar inversores para sus proyectos. Proyectos que van todos encaminados a situar gente y mercancías en el espacio, a bajo coste, cosa que de por sí, ya parecer ser un buen negocio.

Se comenta por medios no oficiales que Jeff Bezos, el fundador de Amazon.com también está trabajando en la creación de una empresa que fabricará naves espaciales. Concretamente ha fundado en Seattle (sí, otra vez Seattle) la Blue Origin, empresa que piensa dedicarse al turismo espacial.

[Nota mental 2: Con Paul Allen (Seattle), Jeff Bezos (Seattle) y Richard Branson (Londres) ya tenemos a 3 emprendedores multimillonarios, metidos en el mundo del turismo espacial. Esto es un indicativo claro de que hay oportunidades de negocio y dinero a ganar].

Desde éstas páginas haremos el seguimiento de la X-Race durante los próximos días…

Se aproximan años muy interesantes. Sin duda.

Información complementaria para quien desee ampliar conocimientos:

Página oficial de X-Price:
X-Price

Información sobre el equipo argentino que competirá en el X-Price:
WildFire

Artículo del Seattle Post donde se comentan las virtudes de las empresas del área de Seattle y su relación con la industria del turismo espacial y la X-Price:
Seattle Post – Turismo Espacial

Las velas solares: sueño de Ciencia Ficción que se hace realidad ésta semana

Una nave japonesa fue lanzada el pasado lunes, con dos velas solares en su interior, para ser probadas en el espacio. Algo que hasta ahora sólo era Ciencia Ficción, puede ser realidad en muy pocos días.

(Imagen: Ilustración de la posible forma de una vela solar)

Vivimos en una era magnífica donde cada día se producen avances espectaculares en la tecnología. Aunque confieso que cuando tenía 20 años estaba convencida que a los 30, viviría en una colonia marciana (no es broma). Ahora que tengo 30_y_algunos, veo que todo va mucho más despacio. Pero no deja de maravillarme que cosas como las velas solares, que hasta hace poco sólo eran producto de la Ciencia Ficción, ahora se estén utilizando para propulsar naves espaciales.

Al igual que con el ascensor espacial, Arthur C. Clarke en su libro “El Viento del Sol” (Alianza Editorial – 1987) nos narra entre otros relatos, cómo es una regata con veleros solares y qué técnicas deben utilizar para ir en dirección contraria al sol o viajar a distancias donde los rayos solares son débiles.

En este libro de Clarke queda patente que si bien el valor de la energía producida por los fotones sobre la vela de un velero solar es muy baja, como es una aceleración continua (y gratis por cierto), es suficiente para que unos días después de haber partido de la Tierra y gracias a la ausencia de fricción, la nave pueda alcanzar 3.000 Km/h con cero combustible.

Pues esto que parece Ciencia Ficción 100%, resulta que no lo es. En la edición de hoy de  The New Scientist se explica que el pasado lunes día 9 de agosto 2004, una nave japonesa partió de la base Uchino Space Center en Kagoshima (sur del Japón) con dos velas para ser probadas en el espacio.

Si las velas funcionan, el combustible para la navegación interplanetaria sería prácticamente innecesario.

(Imagen: otra Ilustración de la posible forma de una vela solar)

Ahora sólo faltaría poder prescindir del combustible necesario para vencer la gravedad de la Tierra… pero esto ya lo solucionábamos con el ascensor espacial :-)

La teoría que habla de la energía sobre las velas, no es nada nuevo, la base teórica acerca de la presión solar fue establecida por Maxwel en 1860 y reconocida por Einstein en sus trabajos sobre la naturaleza de la luz. Aunque hasta ahora, nadie se había atrevido a realizar experimentos en el espacio, directamente con velas (sí los habían hecho en la alta atmósfera… y habían fracasado).

En fin… ojalá las velas japonesas funcionen bien!

Algunas clarificaciones:

  • Las velas solares usan la luz del sol, no el viento solar.
  • El viento solar lo producen los electrones y protones que emite el Sol cuando quema hidrógeno. Estas partículas son lanzadas a gran velocidad por el espacio, pero contienen muy poca energía. Las velas solares, utilizan la energía cinética de los fotones de la luz del Sol para impulsarse.

Páginas interesantes y con información complementaria:

  • Descripción de diferentes formas de navegación espacial:
    Ciencia-Ficción
  • Artículo del New Scientist donde se habla del lanzamiento de la nave japonesa.
  • Interesante artículo (en Castellano) acerca de cómo funciona una vela solar.

Nanotube 04: quizás ya podamos construir nuestro ascensor espacial

Leo en Mural.com que estos días se está celebrando en Guadalajara, México, el Congreso Internacional Nanotube 04. El tema central del congreso girará entono a las múltiples aplicaciones que tienen los nanotubos: 100 veces más resistentes que el acero y seis veces más ligeros.

Hace unos 7 años pasé numerosas noches chateando con un grupo de gente acerca de la posibilidad de construir un ascensor espacial… Nuestro chat formaba parte del IRC Hispano y estaba dedicado a la Ciencia Ficción. Todo empezó con la publicación de 3001 La Odisea Final, de Arthur C. Clarke, 1997 Edicions 62. La última entrega de 2001 Odisea del Espacio.

En el mundo que nos presentaba Clarke, los humanos de la Tierra habían construido un anillo alrededor del planeta, en órbita geoestacionaria, atado a la Tierra por unas torres situadas en el ecuador. La idea puede parecer descabellada, pero no lo es. Tal como explica Clarke en el epílogo de su libro, las estaciones espaciales ligadas a la Tierra por un ascensor espacial fueron ideadas sobre una base científica por el ingeniero de San Petersburgo Yuri Artsutanov en 1982.

Según Artsutanov es teóricamente posible instalar un cable entre la Tierra y un satélite que flote siempre encima del mismo punto del ecuador (órbita en la que están la mayoría de los satélites de comunicaciones). A partir de esa base, se podría establecer un ascensor espacial y se podrían subir y bajar cargas útiles aprovechando la fuerza de la gravedad y un pequeño motor eléctrico.

Para la navegación interplanetaria esto sería ideal, ya que además de evitar el peligro de los despegues y aterrizajes, se evitarían ruidos y riesgos ambientales. Los costes de todas las misiones espaciales se reducirían drásticamente.

A nosotros, los del Chat de Ci-Fi, no nos pareció nada raro… ya estábamos acostumbrados a este tipo de artefactos. También sabíamos que el único inconveniente es encontrar un material que no colapse sobre su propio peso cuando tenga una largada de 36.000 Km (nota: es el mismo problema que tenían con el cable que debía sujetar el Prestige, hundido en las costas gallegas).

Para solucionar el “problema” los autores que en diferentes historias de Ciencia Ficción, han contado con un ascensor espacial o con un cable de estas características, lo arreglaban con cable de carbono cristalizado (diamante) y aprovechaban siempre la aparición de un meteorito hecho de este material… o se descubría que el núcleo de Júpiter era un diamante puro… etc… etc… De hecho, una de las mejores descripciones sobre el ascensor, su funcionamiento y su emplazamiento ideal, las hace el mismo Clarke en su libro Las Fuentes del Paraiso.

No hace ni un año… seguíamos discutiendo algunos de nosotros, si ya era posible construir nuestro ascensor espacial… Cuando hoy he leído el artículo de Mural.com acerca del congreso de Nanotubos, una gran sonrisa ha aparecido en mi rostro, y he empezado a recopilar material para la próxima discusión. Porque aunque imagino que la aplicación de los nanotubos va a ir para largo y hacia otro lado, es sin duda una noticia fuera de lo común que se realice un congreso dedicado a este tema y en concreto, a la aplicación de los nanotubos a la vida civil.

En una entrevista a Mauricio Terrones, físico mexicano que en 2001 recibió un premio de la UNESCO por sus investigaciones en este campo, declaró acerca de las aplicaciones de los nanotubos: “La compañía de electrónica Samsung ya está probando monitores que utilizan nanotubos porque tienen muy buena definición de imágenes, no se calientan, consumen mucho menos energía y son más baratos, pero hay también otras aplicaciones para microscopios y para elaborar nuevos plásticos y cementos más resistentes”.

Espero que a alguien se le ocurra pensar en nuestro ascensor… porque la síntesis de nanotubos de carbono puede ser la solución para hallar un material que resista enormes presiones y a la vez sea flexible y elástico, justo lo que a nosotros nos faltaba para poder hacer realidad el ascensor (…bueno nos faltaba esto… y un inversor :-)).

La nave Cassini y la sonda Huygens ya están llegando a Saturno… con mi mensaje en su interior

Aparte de lo maravilloso que es poder conocer más a fondo Saturno y conseguir que Huygens aterrice en Titán, la llegada de esta nave y su sonda a Saturno nos recuerda que han pasado ya 7 años desde que se recogieron, por Internet, los mensajes que viajan en el interior de la Huygens.Sonda Huygens aterrizando en Titán

Después de 7 años navegando por el espacio, la Cassini y la Huygens llegan a su primer destino: Saturno.

Sin duda, muchos de los que como yo, en lugar de navegar por el espacio nos tenemos que conformar con navegar por el cyber-espacio, recordarán la recogida de mensajes que se llevó a cabo hace justamente 7 años, con la intención de grabarlos todos en un disco y dejarlos en el interior de la sonda Huygens.

La Huygens tiene como misión aterrizar en una de las 31 lunas de Saturno, el planeta Titán. En principio la Cassini entrará en órbita de Saturno el 30 de este mes, soltará a la Huygens en diciembre y a mediados de enero, ésta última, debería aterrizar en Titán.

Titán es un planeta especialmente interesante porque tiene atmósfera, terrenos montañosos y parece contener fluidos (aunque son más tipo petróleo que tipo agua).Imagen real de Titán

La misión es de la NASA, pero participan en ella 17 países, entre ellos España. La recogida de mensajes se llevó a cabo desde la web de la ESA (Agencia Espacial Europea) unos meses antes del despegue de las naves en 1997 y tuvo bastante repercusión entre los aficionados a la astronomía (sobre todo entre los aficionados a la astronomía y a Internet). Fue una de las primeras experiencias de “desborde incontrolado de audiencia” que sufrió la ESA… porque si no recuerdo mal en menos de 48 horas tuvieron que cerrar la solicitud de mensajes y a los que habíamos tenido la suerte de poder dejar los nuestros, nos habían prometido obtener (no sé si pagando o no pagando, ya no lo recuerdo) una copia (versión barata) del disco que se dejaría en el interior de la sonda. Cuando todo terminó, nunca más se supo del famoso disco.

Durante los 7 años que han transcurrido, me he preguntado muchas veces cómo se supone que un posible extraterrestre, pueda llegar a leer un disco grabado en la Tierra. El disco era de algún material de estos que dura tiempo y no se estropea con los cambios de temperatura ni las radiaciones. Grabado con láser. En las novelas de Ciencia Ficción, este tipo de mensajes siempre llegan a una civilización tan avanzada que no importa cómo sea el soporte ni en qué idioma o grifos en los que esté, ellos pueden acabar leyéndolo… Pero nuestros posibles amigos de Titán, como no han dado señales de vida hasta ahora (ni emisiones de radio ni cualquier otro tipo de onda electromagnética, ni luces en la noche, ni nada por el estilo), si existen, no parece que vayan a ser muy avanzados tecnológicamente hablando (podrían ser globos de gas que se comunican telepáticamente… o podrían estar en varios planos dimensionales…vete tú a saber)… pero en principio, todo apunta a que lo van a tener muy crudo para leer el mensaje.

Esto, si nuestros amigos de Titán no destruyen la sonda nada más aparecer en su impoluta atmósfera. Porque, ¿qué ocurriría aquí en la Tierra si llegase una sonda extraterrestre en pleno día e intentase aterrizar en cualquier parte? (no hay cartografías exactas de Titán que yo sepa, así que la nuestra aterrizará justamente, en “cualquier parte”). Yo creo que se la cargarían. A la que se descubriese su aproximación a la Tierra, empezarían a solicitar identificación a la nave robótica, y al no responder… me imagino lo peor.

Bueno dejando este tema aparte… si descubro qué ha pasado con los discos lo escribiré en un próximo artículo. Si algún lector también dejó mensajes estaría bien que nos contase su experiencia y si lo desea nos informase de qué escribió.

Mi mensaje fue de lo más vulgar: “petons desde Sabadell” (limitaban los caracteres, tampoco podía poner según qué :-))

Enlace la página web de la NASA: misión Cassini-Huygens