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Burdeos y su enoturismo sostenible

Contenido de este artículo

Un viaje a través del tiempo y la sostenibilidad vitivinícola

Cada vez más bodegas buscan la sostenibilidad en la elaboración de sus vinos, y no solo por adaptarse a las tendencias del mercado, sino porque realmente creen que es lo correcto. Sin embargo, muchas de ellas muestran cierta resistencia a crear un negocio turístico que gire en torno a su explotación vitivinícola, ya que temen perder el enfoque hacia la sostenibilidad de sus proyectos. No obstante, el turismo puede complementar de manera favorable los ingresos derivados de la venta de los vinos, especialmente si la producción es de menor escala.

Hoy estaba leyendo un artículo sobre la transformación del enoturismo de la región de Burdeos, y he pensado que valia la pena reflexionar sobre la sostenibilidad y el enoturismo.

¿Qué es el enoturismo sostenible?

El enoturismo sostenible es una tendencia en alza que combina la pasión por el vino con el respeto por el medio ambiente y las comunidades locales.

Se trata de una forma de turismo que busca preservar los recursos naturales, promover prácticas agrícolas responsables y fomentar el desarrollo socioeconómico de las regiones vinícolas.

El enoturismo sostenible va más allá de la simple degustación de vinos, ofreciendo a los visitantes experiencias auténticas y enriquecedoras que incluyen visitas a bodegas eco-friendly, recorridos por viñedos orgánicos y/o biodinámicos, catas de vinos producidos de manera responsable, uso eficiente de recursos naturales (agua, energía), gestión responsable de residuos y reducción de emisiones.

Esta forma de turismo consciente permite a los amantes del vino disfrutar de su pasión mientras contribuyen a la preservación del entorno y la cultura local.

La transformación de Burdeos

Burdeos, tanto como ciudad y región, me encanta y me fascina cada vez que voy. Intento visitarla siempre que puedo y aprovecho la oportunidad para explorar las bodegas locales y disfrutar de catas de los vinos típicos de la zona. En mi última visita, me aventuré un poco más al norte y me adentré en la región de Cognac para conocer las destilerías de allí.

La región de Burdeos ha experimentado una notable transformación, pasando de ser inicialmente reticente al turismo a depender en gran medida de él como fuente de ingresos. Es un inspirador ejemplo de cambio que puede servir de guía para nuestras propias regiones vinícolas.

Hace veinte años, muchos châteaux en Burdeos no recibían turistas y existía una sensación de esnobismo y reluctancia para abrir sus puertas a los visitantes. Sin embargo, justo antes de la pandemia Burdeos ya recibía 6,8 millones de turistas, que gastaron 1,5 mil millones de euros en la región en 2019.

Museo del Vino de Burdeos
Museo del Vino de Burdeos

El cambio de actitud hacia el turismo en Burdeos se puede atribuir a varios factores. Después de la Segunda Guerra Mundial, Burdeos enfrentó desafíos como fondos limitados para replantar viñedos y reconstruir bodegas. Sin embargo, con la mejora en la calidad del vino a finales de los años 70 y 80, Burdeos llamó la atención del mercado estadounidense y vio el potencial de atraer visitantes.

El éxito del enoturismo en Burdeos también llevó a la aparición de bodegas más pequeñas y regiones menos conocidas que se esfuerzan por competir con los grandes actores. La ciudad de Burdeos también experimentó una revitalización bajo el liderazgo de Alain Juppé, lo que resultó en la apertura de La Cité du Vin, un museo del vino que atrae a miles de visitantes y que te recomiendo al 100% que lo visites si estás por la región.

Este fue el primer museo sensorial que visité.

Beneficios del enoturismo sostenible

Impacto positivo en el medio ambiente y la biodiversidad

Muchas bodegas en Burdeos han adoptado prácticas agrícolas sostenibles, como la agricultura orgánica y la biodinámica. Estos métodos evitan el uso de pesticidas y productos químicos dañinos, lo que ayuda a preservar la calidad del suelo y a proteger la biodiversidad local.

Impulso al desarrollo local y económico de las regiones vinícolas

No conozco el Burdeos de hace 20 años, pero visitando la región uno observa la transformación del territorio y cómo todo el mundo participa en este nuevo enfoque hacia el turista.

El enoturismo sostenible fomenta el desarrollo de la economía local al atraer visitantes y generar empleo en la región. Las bodegas sostenibles se abastecen de productores y proveedores locales, lo que contribuye a fortalecer la cadena de suministro y apoyar a la comunidad.

El éxito de Burdeos en el enoturismo no solo ha impulsado la economía de las bodegas, sino que también ha mejorado los ingresos de todos los negocios de la región. No te irás de Burdeos sin haber comido varias veces en cualquiera de los restaurantes de la zona, también aprovecharás para comprar algunos recuerdos, para desayunar en la terraza de las múltiples brasseries que llenan sus calles y para visitar su museo del vino o realizar un pequeño crucero en barco por el rio Garona.

Aunque es cierto que algunas zonas empiezan a estar saturadas. Un sábado o un domingo en Saint-Émilion es como pasear por las Ramblas de Barcelona… es mejor ir entre semana. El pueblo de Saint-Émilion (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), conocido por sus vinos de renombre y su patrimonio histórico, atrae a turistas y amantes del vino de todo el mundo que vienen a disfrutar del pueblo y de las vistas panorámicas de los viñedos circundantes… pero hay momentos en los que el número de turistas por metro cuadrado es un poco excesivo.

Preservación de la cultura y el patrimonio vitivinícola

El enoturismo sostenible ofrece a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la historia y cultura vinícola de Burdeos. Muchas de las bodegas que promueven la sostenibilidad están arraigadas en tradiciones centenarias y se esfuerzan por preservar el patrimonio vitivinícola de la región. Es muy agradable realizar visitas y catas en las que participa más de una generación de la familia propietaria.

La transición hacia el enoturismo sostenible

En general, la transición de Burdeos de ser una región reacia a los turistas a convertirse en un destino vinícola esencial ha sido impulsada por factores como la mejora en la calidad del vino, la influencia del mercado estadounidense, los esfuerzos de las bodegas y las familias individuales, el desarrollo de infraestructura turística y el enfoque en la sostenibilidad. Los châteaux más pequeños ofrecen una experiencia más íntima, mientras que los más grandes, como Lynch-Bages, Lafite y Mouton, ofrecen un ambiente impresionante y grandioso.

El enfoque de Burdeos en la sostenibilidad, con la obligación de que todos los viticultores adopten enfoques ambientales certificados para 2030, también ha contribuido a su éxito como destino de enoturismo.

Montse Peñarroya en BurdeosSi no has visitado nunca la región, te invito a que lo hagas. Está bien comunicada. Nosotros vamos en coche y cogemos un hotel o un alojamiento rural para tres días. Ideal.

El artículo original que me ha inspirado a compartir la historia de Burdeos, lo puedes leer aquí: https://daily.sevenfifty.com/how-bordeaux-opened-its-doors-to-wine-tourism/

Te dejo también un artículo que escribí para la revista Mercados del Vino sobre cómo atraer visitas al sitio web de una bodega: https://www.montsepenarroya.com/%c2%bfcomo-conseguir-atraer-visitas-a-una-pagina-web-de-enoturismo/

¿Has visitado esta región alguna vez? ¿Cómo la ves?

Nos vamos hablando.

Un abrazo.

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